“Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.”Romanos 8:1

Fuera la vergüenza

La culpa dice “hice algo malo”. La vergüenza dice “soy malo”. Una te lleva a Dios. La otra te hace esconderte de Él.

Lo confesaste hace años, pero todavía se repite en tu mente a las 2 de la mañana. Crees que Dios te perdonó; lo que no puedes es perdonarte a ti mismo. Tal vez sientes que si la gente te conociera de verdad, se iría. Eso es vergüenza, y ha estado escondiendo a la gente de Dios desde que Adán y Eva agarraron las hojas de higuera. Aprende la diferencia entre la culpa sana y la vergüenza tóxica, mira lo que Dios hace cada vez que alguien se esconde, y suelta lo que Él ya levantó.

⛓️Sin cadenas: de la vergüenza a tu nombreRompe las cadenas eslabón por eslabón, recorre el camino a casa con el hijo pródigo y recibe tu nueva identidad.
Si tu vergüenza viene de algo que TE hicieron (abuso, agresión o que te usaran), esa nunca fue una culpa que te tocaba cargar. Por favor, habla con alguien de confianza. RAINN: 1-800-656-4673. En crisis, llama o escribe al 988 (marca 2 para español).

Basado en Romanos 8:1, 2 Corintios 7:10, Génesis 3:7–21, Salmos 32 y 103:12, Isaías 54:4, Lucas 15:11–24, Juan 8:1–11 y 21:15–19, Hebreos 12:2 y 1 Juan 1:9. Escrituras de la Reina-Valera 1909 (ortografía actualizada).
⛓️ Sin cadenas · Serie: Vergüenza, culpa y perdón · Faith Hub · English